Parte 2

Biología marina para la restauración

Cuando Noroeste Sustentable se instaló en la colonia de pescadores a finales de los años 2000, el ecosistema marino estaba muy deteriorado. Ciertas especies animales prácticamente se habían agotado en la ensenada de La Paz. Este era el caso del callo de hacha, cuya importante disminución poblacional constituía una verdadera amenaza al ecosistema.

Frente a esta situación, miembros de NOS y pescadores del Manglito intercambiaron conocimientos para comprender la situación y vislumbrar posibles soluciones. Buscaron entonces responder a varias preguntas: ¿Cuánto callo de hacha queda en la ensenada?, ¿cómo está distribuida su población? ¿de qué talla son sus individuos?… La información serviría de brújula para comenzar a restaurar la población de este molusco en la ensenada.

El mapeo preliminar realizado por los pescadores sirvió para planear una evaluación sobre el terreno. Entre los biólogos marinos, evaluar la población de una especie en determinada zona es una práctica bastante común. Sus métodos permiten obtener resultados confiables a partir del estudio de pequeñas muestras. En este caso, la experiencia de los pescadores fue la base para seleccionar las zonas muestreadas y para decidir qué tan extensas serían.

La primera evaluación realizada entre pescadores del Manglito y miembros de NOS permitió dar una cifra al evidente problema de agotamiento de recursos. En 2011, la población total de callo de hacha en la ensenada fue calculada en aproximadamente 100,000 individuos… muy por debajo de los 60 millones que se estimaban once años atrás.

Con estos datos sobre la mesa, la urgencia de diseñar una estrategia para recuperar la población de callo de hacha se hizo más evidente aún. Respetar las cuotas de pesca que determina el gobierno no sería suficiente para revertir el efecto de la pesca irracional que se había practicado durante tantos años. Había que dejar de pescar.

Sin embargo, dejar de pescar significaba renunciar a la principal fuente de ingresos. Por parte de instituciones de gobierno existen apoyos económicos para facilitar la compra de lanchas o de equipo de pesca. Por el contrario, no hay incentivos similares para quienes, en vez de explotar sus recursos, deciden restaurarlos.

Frente a esta situación, parte de los donativos recaudados por NOS para sus propios fines fueron destinados a financiar el trabajo de los pescadores durante el periodo de no pesca. Estos apoyos les permitieron consagrarse a diversas actividades: acuacultura para la restauración, limpieza del fondo marino y vigilancia contra la pesca ilegal, entre otras.

Una vez restaurado el recurso, los pescadores podrán volver a pescarlo… pero, ¿cuándo sucederá esto? A fin de organizarse y de saber cuánto tiempo tendrá que pasar para que la población de callo de hacha se recupere, es necesario prever qué curso seguirá el repoblamiento. Investigadores del Centro Regional de Investigación Pesquera en La Paz (CRIP) han generado una proyección de dicho proceso utilizando los datos obtenidos en las evaluaciones anuales realizadas en la ensenada desde 2011.

  • Diapo Previsión ES.001
  • Diapo Previsión ES.002
  • Diapo Previsión ES.003
  • Diapo Previsión ES.004
  • Diapo Previsión ES.005
  • Diapo Previsión ES.006
  • Diapo Previsión ES.007
  • Diapo Previsión ES.008
  • Diapo Previsión ES.009
  • Diapo Previsión ES.010
  • Diapo Previsión ES.011
  • Diapo Previsión ES.012.jpeg.012

Hasta 2016 la proyección pronosticaba un aumento progresivo en el número de callos de hacha. Sin embargo, la evaluación realizada en noviembre de 2017 demostró lo contrario. De los 14,000,000 que se esperaba observar, la población fue estimada en poco menos de un millón.

Parte 2: Biología marina para la restauración

¿Qué provocó que, a pesar de los trabajos de restauración y de los esfuerzos de no pesca, la población de estos moluscos haya caído tan drásticamente? Múltiples factores, tanto ambientales como sociales, pudieron haber incidido en ello.

La restauración del ecosistema de la ensenada de La Paz es un trabajo de largo aliento. Desde fines de 2017 la Organización de Pescadores Rescatando a la Ensenada (constituida por 109 pescadores del Manglito) obtuvo una concesión que le permitirá tener exclusividad en la pesca de callo de hacha durante los próximos veinte años.

A pesar del logro que significó haber obtenido esta autorización, los resultados de la más reciente evaluación llevaron a los pescadores a renovar su compromiso por no pescar esta especie y por continuar con los trabajos necesarios para el repoblamiento. Alcanzar el objetivo de desarrollar una pesca sustentable tiene aún numerosos desafíos por delante. La colaboración entre científicos y pescadores está lejos de haber concluido.

Parte 2

Biología marina
para la restauración

Cuando Noroeste Sustentable se instaló en la colonia de pescadores a finales de los años 2000, el ecosistema marino estaba muy deteriorado. Ciertas especies animales prácticamente se habían agotado en la ensenada de La Paz. Este era el caso del callo de hacha, cuya importante disminución poblacional constituía una verdadera amenaza al ecosistema.

Frente a esta situación, miembros de NOS y pescadores del Manglito intercambiaron conocimientos para comprender la situación y vislumbrar posibles soluciones. Buscaron entonces responder a varias preguntas: ¿Cuánto callo de hacha queda en la ensenada?, ¿cómo está distribuida su población? ¿de qué talla son sus individuos?… La información serviría de brújula para comenzar a restaurar la población de este molusco en la ensenada.

El mapeo preliminar realizado por los pescadores sirvió para planear una evaluación sobre el terreno. Entre los biólogos marinos, evaluar la población de una especie en determinada zona es una práctica bastante común. Sus métodos permiten obtener resultados confiables a partir del estudio de pequeñas muestras. En este caso, la experiencia de los pescadores fue la base para seleccionar las zonas muestreadas y para decidir qué tan extensas serían.

La primera evaluación realizada entre pescadores del Manglito y miembros de NOS permitió dar una cifra al evidente problema de agotamiento de recursos. En 2011, la población total de callo de hacha en la ensenada fue calculada en aproximadamente 100,000 individuos… muy por debajo de los 60 millones que se estimaban once años atrás.

Con estos datos sobre la mesa, la urgencia de diseñar una estrategia para recuperar la población de callo de hacha se hizo más evidente aún. Respetar las cuotas de pesca que determina el gobierno no sería suficiente para revertir el efecto de la pesca irracional que se había practicado durante tantos años. Había que dejar de pescar.

Sin embargo, dejar de pescar significaba renunciar a la principal fuente de ingresos. Por parte de instituciones de gobierno existen apoyos económicos para facilitar la compra de lanchas o de equipo de pesca. Por el contrario, no hay incentivos similares para quienes, en vez de explotar sus recursos, deciden restaurarlos.

Frente a esta situación, parte de los donativos recaudados por NOS para sus propios fines fueron destinados a financiar el trabajo de los pescadores durante el periodo de no pesca. Estos apoyos les permitieron consagrarse a diversas actividades: acuacultura para la restauración, limpieza del fondo marino y vigilancia contra la pesca ilegal, entre otras.

Una vez restaurado el recurso, los pescadores podrán volver a pescarlo… pero, ¿cuándo sucederá esto? A fin de organizarse y de saber cuánto tiempo tendrá que pasar para que la población de callo de hacha se recupere, es necesario prever qué curso seguirá el repoblamiento. Investigadores del Centro Regional de Investigación Pesquera en La Paz (CRIP) han generado una proyección de dicho proceso utilizando los datos obtenidos en las evaluaciones anuales realizadas en la ensenada desde 2011.

  • Diapo Previsión ES.001
  • Diapo Previsión ES.002
  • Diapo Previsión ES.003
  • Diapo Previsión ES.004
  • Diapo Previsión ES.005
  • Diapo Previsión ES.006
  • Diapo Previsión ES.007
  • Diapo Previsión ES.008
  • Diapo Previsión ES.009
  • Diapo Previsión ES.010
  • Diapo Previsión ES.011
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Hasta 2016 la proyección pronosticaba un aumento progresivo en el número de callos de hacha. Sin embargo, la evaluación realizada en noviembre de 2017 demostró lo contrario. De los 14,000,000 que se esperaba observar, la población fue estimada en poco menos de un millón.

Parte 2: Biología marina para la restauración

¿Qué provocó que, a pesar de los trabajos de restauración y de los esfuerzos de no pesca, la población de estos moluscos haya caído tan drásticamente? Múltiples factores, tanto ambientales como sociales, pudieron haber incidido en ello.

La restauración del ecosistema de la ensenada de La Paz es un trabajo de largo aliento. Desde fines de 2017 la Organización de Pescadores Rescatando a la Ensenada (constituida por 109 pescadores del Manglito) obtuvo una concesión que le permitirá tener exclusividad en la pesca de callo de hacha durante los próximos veinte años.

A pesar del logro que significó haber obtenido esta autorización, los resultados de la más reciente evaluación llevaron a los pescadores a renovar su compromiso por no pescar esta especie y por continuar con los trabajos necesarios para el repoblamiento. Alcanzar el objetivo de desarrollar una pesca sustentable tiene aún numerosos desafíos por delante. La colaboración entre científicos y pescadores está lejos de haber concluido.